Creamos hilados de fibras naturales pensados para quienes eligen tejer con tiempo, con criterio y con respeto por el entorno.
Trabajamos con materias primas nobles, procesos responsables y una mirada sensible sobre cada etapa de la cadena productiva.
Creemos que un hilo puede ser bello, funcional y, al mismo tiempo, consciente
Coruja nació en 2017, a partir de una necesidad muy concreta: encontrar fibras verdaderamente naturales, hipoalergénicas y libres de componentes sintéticos.
Tras el diagnóstico de dermatitis atópica de nuestra hija mayor, descubrimos que muchos textiles habituales resultaban agresivos para su piel. La indicación médica era clara: fibras naturales, preferentemente orgánicas.
En esa búsqueda nos encontramos con una paradoja: Argentina es uno de los principales productores mundiales de lana Merino, reconocida por su calidad, pero gran parte de esa fibra se exporta sin valor agregado.
Ahí empezó el camino de Coruja: investigar, aprender y construir una alternativa local, consciente y trazable.
Desarrollamos hilados de fibras naturales para tejido a mano y a máquina.
Trabajamos con lana Merino patagónica, fibras nobles y procesos responsables.
Diseñamos líneas pensadas para distintos usos, grosores y estilos de tejido.
Apostamos a la trazabilidad, el cuidado ambiental, el bienestar animal, el trabajo justo y el desarrollo economico regional.
Creamos productos confiables y sostenibles, pensados para acompañarte en el tiempo.
Trabajamos junto a cooperativas, pequeños productores y proveedores regionales que comparten nuestra mirada sobre la producción responsable.
Priorizamos prácticas de bienestar animal, procesos de bajo impacto ambiental y relaciones justas a lo largo de toda la cadena.
En algunos casos trabajamos con productores certificados internacionalmente; en otros, con proyectos pequeños que, aun sin certificación formal, generan un impacto social y ambiental positivo real.
Entendemos la sustentabilidad como una práctica concreta, no como un eslogan.
Buscamos minimizar el impacto ambiental de cada proceso, reducir el uso de insumos nocivos y crear productos que puedan reutilizarse, reciclarse o volver a la tierra.
Coruja es un proyecto pequeño, pero con una decisión clara: hacer las cosas bien, incluso cuando eso implica ir más lento.
Tejer también es una forma de elegir.
Gracias por ser parte de una comunidad que valora los materiales, los procesos y el tiempo compartido.